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La fe catolica y la psicología

Indicado por nosso grande amigo o Dr. Martín Federico Echavarría, apresentamos uma excelente palestra do Dr. Verdier, autor de  Psicología y psiquiatría. Textos del Magisterio Pontificio”, excelente livro publicado pela BAC. Aguardamos a bondade de nossos leitores que possam traduzir do espanhol para o nosso amado português.

A matéria original e em espanhol se encontra abaixo:

El jueves 23 de mayo 2013 tuvimos la oportunidad y la gran suerte de asistir a la exposición que dio el Doctor Pablo Verdier, docente de la Pontificia Universidad Católica, acerca de las relaciones existentes entre la fe y la ciencia psicológica.
La exposición comenzó con una interrogante acuciante ¿se puede hablar de relación entre la Fe Católica y la Psicología? Es decir, se puso en tela de juicio el mismo nombre de la ponencia.
En seguida, se reconocieron dos situaciones de hecho:
 Relación debe existir porque ambas, la Fe y la Psicología, se dan en el ser humano. Es decir, conviven en el ser racional, por lo que la unidad en la diversidad de temas se da en el intelecto de éste.
 La relación, que presupone la inter-comunicación entre dos ciencias, de la fe con la Psicología no existe. Afirmación fuerte, pero que contundentemente el Doctor Pablo demuestra en el desarrollo su exposición.
Así las cosas, tomando en cuenta estos dos datos, se procedió a leer el N° 76 de la Encíclica “Fides et Ratio”, pero en clave apócrifa, como jovialmente diría el Doctor Pablo, por el sentido equívoco que le dio al término, sustituyendo en donde dice el original del texto “Filosofía Cristiana” por “Psicología Cristiana”. Veamos cómo quedó entonces:
“(…) Psicología (filosofía) cristiana. La denominación es en sí misma legítima, pero no debe ser mal interpretada: con ella no se pretende aludir a una Psicología (filosofía) oficial de la Iglesia, puesto que la fe como tal no es una Psicología (filosofía). Con este apelativo se quiere indicar más bien un modo de hacer Psicología (filosofar) cristiano, una especulación Psicológica (filosófica) concebida en unión vital con la fe. No se hace referencia simplemente, pues, a una Psicología (filosofía) hecha por Psicólogos (filósofos) cristianos, que en su investigación no han querido contradecir su fe. Hablando de Psicología (filosofía) cristiana se pretende abarcar todos los progresos importantes del pensamiento Psicológico (filosófico) que no se hubieran realizado sin la aportación, directa o indirecta, de la fe cristiana.
Dos son, por tanto, los aspectos de la Psicología (filosofía) cristiana: uno subjetivo que consiste en la purificación de la razón por parte de la fe. Como virtud teologal la fe libera a la razón de la presunción, tentación típica a la que los Psicólogos (filósofos) están fácilmente sometidos (…). Con la humildad, el Psicólogo (filósofo) adquiere también el valor de afrontar algunas cuestiones que difícilmente podría resolver sin considerar los datos recibidos de la Revelación (…).
Además está el aspecto objetivo, que afecta a los contenidos. La Revelación propone claramente que, aun no siendo por naturaleza inaccesibles a la razón, tal vez no hubieran sido nunca descubiertas por ella, si se la hubiera dejado sola (…)”
Esta fue la llave que se utilizó para plantear la idea eje del ponente: el diálogo entre la fe y la Psicología tiene estas dos perspectivas: objetiva y subjetiva.
La subjetiva, es cómo la fe viene en ayuda del Sujeto. Es decir, la Revelación ayuda al Psicólogo a librarlo de la tentación de la presunción. Y le facilita el camino a la virtud de la humildad, con la cual podrá escudriñar más, y con menos riesgo de desviarse.
El aporte subjetivo de la Revelación también se expresa a través del Magisterio de la Iglesia para el cristiano. Éste constituirá una guía a la vez que un límite en sus investigaciones. Y qué ha dicho la Iglesia respecto la Psicología y la Psiquiatría, el mismo Doctor Verdier lo ha recopilado en un texto llamado “Psicología y psiquiatría. Textos del Magisterio Pontificio”, que recoge todas las referencias que se han hecho acerca de la Psicología desde Pio XII hasta Benedicto XVI, editado por la B.A.C.
En la dimensión objetiva, se señaló, que la Revelación aporta conocimientos naturales, que no son estrictamente sobrenaturales, y que ayudarán al contenido de la Psicología. El Doctor Pablo se detuvo en 3 conceptos que forman parte del contenido, y que dan una visión integral del ser humano: alma espiritual, naturaleza, libertad.
Para que suceda la integración entre la fe y la Psicología tendrá que darse una convergencia en estos conceptos. Se trata de hablar del mismo ser humano objeto de la Revelación y objeto de la ciencia Psicológica.
El Doctor, ahí expuso cómo cree que la integración no está hecha, en vistas que los conceptos que la Psicología maneja de, por ejemplo, alma espiritual, libertad, naturaleza, no son los mismos que maneja la filosofía cristiana. De donde se saca la abismante conclusión, que la Psicología ofrece, por tanto, una cosmovisión completa en disonancia con la fe, por tener en la base y principios, concepciones distintas respecto la persona humana.
Por eso, diría el Doctor Pablo al final: “Queda todo por hacer”. La integración no está hecha. Hay que hacerla. El mismo abismo que surge en la conclusión de arriba, es la misión que tenemos los cristianos de relacionar correctamente fe y Psicología. Y para eso ya contamos con la contundente recopilación que hizo el Doctor Pablo Verdier respecto lo que ha dicho el Magisterio en estos temas.
Si no ha tenido la oportunidad de asistir, compartimos a continuación el video de la conferencia.
En el marco del año de la fe, continuamos con los Cursos de Cultura Católica, el próximo Curso tendrá lugar el jueves 27 de junio y una vez mas estará a cargo del Cardenal Jorge Medina Estévez, con la segunda virtud teologal "La Esperanza".

Livro: O Teólogo Responde

Quero agradecer de coração ao Instituto do Verbo Encarnado pelo envio do livro 'O teólogo responde', que verdadeiramente não passará em vão diante de meus olhos! Quantas vezes fiquei traduzindo os textos do Pe. Fuentes do site original [...]. A fidelidade ao Magistério da Igreja trazida nestas páginas é absoluta!

Eis um trecho do livro:
OS BEIJOS E ABRAÇOS NO NOIVADO SÃO LÍCITOS?
  Tenho 23 anos e minha dúvida é a respeito dos beijos e os abraços. Penso que, às vezes, é difícil estabelecer a barreira entre os beijos e os abraços lícitos e ilícitos. Minha pergunta concreta é o seguinte: quais são os critérios que deveria ter em conta no meu noivado? Saudações, e considero muito importante sua presença na rede.  Respondo com o que expõe o P. Antonio Royo Marín, em sua Teologia Moral para Seculares, sobre os beijos e abraços [1]: 1º Constituem pecado mortal quando se tenta com eles excitar diretamente o deleite sexual.2º Podem ser mortais, com muita facilidade, os beijos passionais entre noivos (embora não se tente o prazer desonesto), sobretudo se são na boca e se prolongam algum tempo; pois é quase impossível que não representem um perigo próximo e notável de movimentos carnais em si mesmo ou na outra pessoa. No mínimo, constituem uma falta maior de caridade para com a pessoa amada, pelo grande perigo de pecar a que a expõe. É incrível, diz o Padre Royo Marín, que estas coisas possam fazer-se em nome do amor. Até tal ponto os cega a paixão, que não lhes deixa ver que esse ato de paixão sensual, longe de constituir um ato de verdadeiro e autêntico amor – que consiste em desejar ou fazer o bem ao ser amado –, constitui, na realidade, um ato de egoísmo refinadíssimo, posto que não vacile em satisfazer a própria sensualidade ainda a custa de causar um grande dano moral à pessoa amada. Diga-se o mesmo dos toques, olhares, etc., entre esta classe de pessoas.3º Um beijo rápido, suave e carinhoso dado a outra pessoa em testemunho de afeto, com boa intenção, sem escândalo para ninguém, sem perigo (ou muito remoto) de excitar a sensualidade própria ou alheia, não pode proibir-se em nome da moral cristã, sobretudo se houver alguma causa razoável para isso; por exemplo, entre prometidos formais, parentes, compatriotas (onde haja costume disso) etc.4º O que acabamos de dizer pode aplicar-se, na devida proporção, aos abraços e outras manifestações de afeto.
 
[1] Antonio Royo MarínTeología para Seglares, BAC, Madrid 1964, tomo I, n. 601.


Os amigos leitores podem adquirir o livro pelo email: fabiovanderlei@ive.org ou pelo telefone abaixo: